jueves, 15 de julio de 2010

Microrelatos [1-6]

GEMELAS IDÉNTICAS

Tras la muerte de sus padres, y recibir una considerable herencia; una de ellas decidió matar a su hermana, para no tener que compartir la misma. Ahora, vive una doble vida.


LISA, LA GATA HISTÉRICA

Protestaba maullaba gruñía hasta berreaba. No podía ser, le había puesto comida esta mañana. Me acerco a comprobar. Y allí está la comida, perfectamente conservada dentro de su bolsa.


SI, MI GENERAL

Los puros de mi capitán habían desaparecido, no podía ser. Me mataría si no los encontraba. Recordé haber pasado por las oficinas y allí fui a buscar. Nada más llegar, me tropiezo con el general García. Le pregunto, y él me responde con serenidad pasmosa:
-No he visto ningún puro soldado.
Luego, vuelve a colocar el habano en su boca, y prosigue su camino con aire insigne, con mirada firme.


BLANCA Y LOS SIETE COCINEROS

La encontraron en el bosque, harapienta, dormida… perdida del todo. La llevaron a su casa. Allí le prepararon un banquete, sobrecogida comió y comió. No reparó en gula ni indigestión. Tragaba, si no engullía. Comía las delicias que los pequeños talentosos le habían preparado. Siete eran, pequeñitos y rechonchos.
Le decían que debía reponer fuerzas, pero así siguieron días, semanas. Ella cuidaba su casa y a cambio ellos le daban de comer, engullir, cebar. Había engordado, tenía las mejillas ya redondas.
Un día mientras tragaba con los modales olvidados, un golpe seco y certero en la nuca. Al despertar, se sentía impedida, una suerte de hiervas paralizantes le dijeron. Era necesario, pues si iban a cocinarla debía estar viva para que las carnes resultaran tiernas y jugosas. La cocinaron, si. Y la comieron con exquisitos modales.
Blanca era, aunque la sirvieron bien dorada.


EL PEZ QUE SE CONVIRTIÓ EN PERSONA

Hubiera preferido tener alas, y no vivir en esta jaula de metal y cristal. Fue a casa de unos amigos, pecera, en ella hundió su mirada. Llega a casa, llora, lágrimas y lágrimas saladas.


OVEJAS

Las dos abejas reina peleaban. Solo una podía reinar, solo una podía sobrevivir. Al terminar el combate una de ellas sale victoriosa, todas las demás deben seguirla ahora. Ninguna recuerda tener alas.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

gracias Salva por tus minirelatos-tesoro.

TERTULIADISPERSA dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
REM.G dijo...

Gemelas idénticas: que grande.