lunes, 25 de octubre de 2010

CoMO SeR FeLíZ sIN dEjaR dE sER MoNA 13

Logré zafarme de Don Francisco y seguí arreglando las habitaciones. Mientras limpìaba el cuarto de baño de la habitación 312, no pensaba más que en lo que me había dicho Don Francisco. Que el Marqués quería algo de mi. Intenté olvidar el incidente y no prestar más antención a lo que me había dicho D. Francisco. Un viejo verde y lunático que llevaba malviviendo en la pensión más de 15 años que sabría él del Marqués. Nadie sabía nada de su vida. Se decía que cuando era joven era un hombre muy apuesto que llevaba a las mujeres locas. Se vino a Madrid pues se decía que era maño pero nadie sabía de dónde. Según había contado tía Lita alguna vez, el sr. Francisco se codeaba con la creme de la creme de Madrid. Siempre rodeado de mujeres bellas y de gente bohemia. Pero un día encontró una mujer de la que se enamoró y no fue correspondido por ella. Esto le trastornó de tal forma que acabó en la calle y eso que tenía un buen empleo de sastre en la famosa tienda madrileña Modas Hnos. Ortuño. También se decía que esa mujer tuvo un hijo de él. En fin mi tía lo tenía en la pensión casi por caridad pues con la paga que le había quedado apenas le llegaba para pagar la habitación.De nuevo vino a mi cabeza la imagen del Marqués. No sabía muy bien lo que me estaba pasando pero no podía para de pensar en el Marqués. Recuerdo que había terminado de hacer el baño de la habitación 312, salí al pasillo y vi que no había nadie en la planta y Cristal estaba abajo en la cocina. No sé muy bien como pero me tumbé en la cama de la habitación y la imagen del Marqués volvía a mi cabeza. Momentos después estaba tocándome tumbada sobre la cama. De repente me incorporé sobresaltada pues alguien en la ventana de enfrente del patio de luces de la pensión, me estaba mirando....
El Rancio

4 comentarios:

Mo dijo...

Sr. Rancio,¿no será Ud. familia de D. Francisco?

Pablo dijo...

Muy bien señor Rancio, abriendo posibilidades.

El Rancio dijo...

Cuando hablamos de D. Francisco, todos podemos ser familia de él. Incluso hijos desconocidos.

Anónimo dijo...

Ya decía yo que tenía muchas dobles...¡El caso es que de jovencita quería trabajar en una wiskería¡¡...será por los genes¡¡¡
A ver si soy hermana del Sr. Rancio.
mo