miércoles, 15 de diciembre de 2010

Cuento de Navidad


-La… blanca Navidad… llega,
y nos alegra el corazón.
En los sueños hay calma,
bondad en las almas
y el mundo, se llena de ilusión…
Oh blanca Navidad, tienes…
una sublime inspiración.
Para el mundo tú eres.. la paz!
alegría, y bendición…

Papá Noel bajaba por la chimenea, llevaba un montón de cartones en su mochila, con los que más tarde haría las cajas donde meter los regalos, muchas muchas bolsas de plástico… y un hacha enorme. Bajaba pues, tarareando esta canción…
Al llegar abajo, miró a su alrededor. Un árbol bien adornado, unos calcetines colgados de la chimenea, los cristales con esas pegatinas a modo de mensajes navideños. Todo un hogar, un lugar cálido, donde pasar una dulce Navidad…
Era el 24 por la noche, todos dormían y debía darse prisa en dejar los regalos antes de que los niños despertaran.
Fue a la habitación de los padres, que dormían abrazados en un gesto tierno de amor y paz. Presto, clavó sendos cuchillos en los cuellos de los padres, quienes murieron con una expresión de horror en los ojos, pero, en silencio. Los llevó hasta la bañera donde fue descuartizándolos con el hacha, hasta convertirlos en trocitos fáciles de manejar. Los fue metiendo en bolsas de plástico. Él seguía tarareando su canción, pero bajito, no quería molestar a los niños que aún dormían. Y debía ser así, porque si no, se estropearía la sorpresa, rompiéndose así, el espíritu de la Navidad. Cuando hubo terminado con esta tarea, dejó los regalos para ir a continuar con los preparativos. Sacó los cartones, y meticulosamente los fue plegando hasta convertirlos en cajas. Encontró celo, así que pensó en cortar pequeñas tiras del pelo de la madre y pegarlos en las cajas. Eran regalos de Navidad y debían estar lo mejor presentados posible. Finalmente el ritual navideño había terminado, y los regalos estaban colocados debajo del árbol, todas esas cajitas blancas con lazos… naturales, que unidos al resto de elementos de la habitación incrementaban hasta el infinito el calor, y el sentir de la Navidad. Con lágrimas en los ojos por la emoción, salió por la puerta principal, mirando su reloj y preguntándose si le daría tiempo a tocar otro hogar, con su amor.
En casa de los vecinos, la televisión seguía aún encendida, y otra dulce pareja dormía acurrucada frente a ella, cuando una interrupción de un informativo especial, comunicaba que “El asesino de la Navidad”, había escapado del psiquiátrico.
Papá Noel, profundamente sobrecogido por el sentimiento de alegría, paz y amor que te transmite la Navidad, se dirigía ya a la parte de atrás del hogar de los vecinos, con el hacha goteante y las mejillas sonrojadas por las salpicaduras, tarareando de nuevo, aquel dulce villancico.
-La… blanca Navidad… llega,
y nos alegra el corazón.
En los sueños hay calma,
bondad en las almas
y el mundo, se llena de ilusión…
Oh blanca Navidad, tienes…
una sublime inspiración.
Para el mundo tú eres.. la paz!
alegría, y bendición…

lunes, 13 de diciembre de 2010

Una NoCHE dE VeRaNO



De todos los objetos, los que más amo...son mis primeras zapatillas de ballet.
- ¿Qué ?
-¿Cómo es posible , las tienes hechas jirones.
-Por eso mismo, ellas me acercan a mi realidad.
Estaban los dos en la farmacia de Juan , se conocían desde hacía algunos años .
-¿y a ti Juan, le preguntó Marina

¿Qué objeto es el qué más amas?
Entonces él le enseñó el medallón que llevaba oculto colgando al cuello
-Este es el que no perdería nunca.
Marina le miró un tanto sorprendida.
-Esta noche bailo en el teatro Principal, me gustaría que vinieses, te he traído una invitación.
Juan tan solo lo pensó unos segundos.
-De acuerdo iré con una sola condición...al finalizar te esperaré en el hall del teatro, me gustará acompañarte a tu casa .
El espectáculo fue maravilloso, representaban "El sueño de una noche de verano", la coreografía, los decorados, el vestuario tan minimalista, los bailarines...y
Marina...ella espectacular, sus pies parecían no tocar el suelo.
Juan y Marina se encontraron en el hall como habían quedado, ella estaba pálida.
-¿Estás muy cansada?
-Francamente ,si, estoy agotada y necesito estirar las piernas, el cuerpo...dormir.
Por el camino casi no hablaron,llegaron al portal de la antigua casa donde vivía Marina.
-Permíteme subir, me gustaría que colocásemos juntos los objetos que tanto amamos.
Subieron los cuatro pisos , los escalones estaban muy desgastados...al llegar a la puerta de Marina, Juan sacó la pequeña caja que llevaba colgada en su cuello.
-¿Qué estás haciendo Juan?
-Solo quiero que huelas lo que hay dentro.

Pasaron juntos al salón, allí estaban las viejas zapatillas, se sentaron en el sofá.

La cajita estaba abierta, los dos acercaron su nariz para aspirar el perfume.....
En pocos segundos Marina comenzó a notar que algo extraño ocurría, no sentía su cuerpo, ni cansancio, ni dolor alguno, sintió la necesidad de ponerse sus viejas zapatillas... reía y reía... tomó de la mano a Juan.
Los dos reían sin poder evitar esa felicidad que les envolvía.
En unos instantes vieron algo que les congeló la risa.
-¿Dónde nos encontramos?
-¿dónde está la ciudad?
La ciudad había desaparecido...
Todo su alrededor estaba destruido, hierros retorcidos y oxidados, estatuas convertidas en arena...
Mucho silencio...no había nadie...solo ellos y los objetos que tanto amaban.

domingo, 12 de diciembre de 2010

ComO ser FeliZ sin deJaR de ser MoNa .28

Mona se sentía muy inquieta, por una parte le preocupaba Cristal , mañana llegará Armando Manuel y se había comprometido para acompañarle a recogerle en el aeropuerto.
Espectante pensando en el momento en que hijo y madre o padre (según se mirase) se iban a encontrar.
-¿Cómo se reconocerían?, El chico esperaba encontrarse con su padre y...
-¿Qué le diría Cristal a su hijo?.
También le preocupaba la carta que furtívamente había leído de su madre a tía Lita, escrita antes de nacer ella, Mona nunca había conocido a su madre murió el día que ella nació...y la carta desvelaba algo que ella desconocía, tendría que hablar con tía lita ....y cómo decirle que había abierto el cajón sin su consentimiento...
Ahora no podía preocuparse de los dos temas a la vez y lo más inminente era la vuelta del hijo de Cristal.

Se encontraron en la habitación que compartían desde que llegó a Madrid ,ya se sentía bien con Cristal , era su amiga...aunque le protegía demasiado...y no quería que saliese con el marqués...

Mo

jueves, 9 de diciembre de 2010

El colgante

El cuaderno de Olivia estaba hecho a mano. Cosido con filamentos dorados, tenía ilustraciones y descripciones, notas en los márgenes, extraños símbolos, y constantes referencias en lo que parecía ser una lengua desconocida, y por supuesto… Manchado de sangre…
Encontré el cuaderno cuando acudimos a casa de Olivia, en socorro de los gritos de la mujer que la encontró. Nadie se atrevía a tocarlo, estaba aliada con el diablo, ese era el rumor. Los hombres de la aldea esperaron fuera mientras yo, recién nombrado sacerdote, entré a enfrentarme solo con “El maldito”. Ni Satán ni sospecha de lo sobrenatural hallé en la habitación, pero sí encontré el cuaderno. Encontré también un colgante en su cuello, era hermoso, delicado. Tenía una belleza tal que me pareció una ofensa que terminara sus días rodeado de gusanos. Así que me lo quedé.
Oculté el cuaderno y el colgante a la gente de la aldea, pensé que sería más seguro para mí hasta que se resolviera el misterio. Pasé esa noche ojeando el cuaderno, y vi que todo el trabajo que en él se contenía, era una constante referencia al colgante. Aunque no logré averiguar de qué se trataba, no me pareció que tuviera nada que ver con ningún hecho demoníaco en concreto, de tantos que nos hablaron en el monasterio. Pero sí me dejó intrigado y con ansias de saber más y más.
Las ansias de saber se volvieron enfermizas. Pronto comencé a llevar una vida huraña, no salía de casa ojeando libros y más libros, intentando hallar algún entendimiento a los escritos del cuaderno. Una mañana amanecí sobre la mesa del escritorio, tenía la nariz llena de sangre, los oídos. Recordé que Olivia estaba igual cuando la encontramos, decidí salir de casa e ir al rio; al llegar me quité la ropa, incluido el colgante y fue entonces, cuando no llevaba ni un minuto sin él, cuando comencé a encontrarme peor. Me vestí rápidamente y fui a ver al herrero, le dije que quería aprovechar el metal de aquel colgante para hacer unas bisagras para mi casa, le pedí que lo fundiera y lo convirtiera. El herrero comenzó a golpear el colgante para aplanarlo antes de arrogarlo a la fragua, cada uno de esos golpes sonaban en mi cabeza como si los diera en mis oídos, comencé a sangrar más y más por nariz, ojos, oídos… caí al suelo semiinconsciente. Cuando el herrero hubo terminado ya no sentí mal alguno ni ansias de saber, recuperé la tranquilidad, y regresé a mi hogar donde recé esa noche… por Olivia

CoMo SeR FeLiZ SiN DeJaR dE SeR MoNa 27

-¿Cinco leuros? Anda y lárgate de aquí pringao. –Dijo Carla mientras se alejaba de aquel coche. Maldecía por el frío que hacía, y pensando en que quizás su amiga Mona podría darle una buena taza de café y algo de comer. Se miraba las manos. Las tenía sangrando desde esta mañana. Tenía tanto frío que se le habían agrietado los nudillos hasta abrirse. Soñaba despierta:
-¡Ay! Si pudiera arrejuntar algún dinerito, me alquilaba un pisillo y me dejaba la puta calle…
Caminaba por la acera cuando se notó mareada por no haber comido nada desde ayer. Mientras se metía en la boca un condón de sabores, sus pasos se encaminaban hacia el hostal y su cálida amiga.

Tras pasar un rato amable con Mona, bajó a la calle fortalecida por el calor del anís y las energías de las magdalenas. Se acercó al borde de la acera para cruzar y un coche pasó junto a ella chafando un charco. Dio un salto y consiguió así que no la empapara del todo…
-“La tosia tagan”. – Gritará ella con fuerza. Se dirigirá hacia la frutería de la esquina, donde robará una manzana y se cruzará con Cristal, sin que ambas se vean.
Pablo.

martes, 7 de diciembre de 2010

XAViER MASCARÓ










Nos encontrábamos en plena calle

esperando la inauguración de esta exposición.

Comenzaron a agolparse periodistas, fotógrafos, cámaras de distintas televisiones, alguien llegaba…eran los políticos/as, uno a otro haciéndose lo que vulgarmente se dice “la pelota”, palmaditas en los hombros, risas cómplices, cabezas en posición orgullosa, mentón mirando al cielo y con sus mejores galas.

-¿dónde estará el artista? Nos preguntábamos las dos.

Nosotras mirábamos las grandes esculturas que estaban situadas en explanada del museo.

Una gran patera de hierro hecha a jirones como la vida de los que cruzan las aguas para salvar sus vidas.

En fila nos observaban las grandes figuras de hierro con huecos en su cuer-

po, contenedores de vidas que se escapan y poseedoras del lenguaje del alma.

Grandes observadores en posición serena.

-¿Dónde estará?

En aquél momento le vimos, allí estaba…solo…observando…emanaba serenidad.

Nos acercamos, le preguntamos si era Xavier Mascaró y con una humildad tremenda comenzó a contarnos sus comienzos, desde niño había trabajado con sus manos,…nos explicó

la técnica utilizada en realización de las esculturas…sus palabras eran cercanas, sencillas.

La inauguración empezaba, los políticos se pusieron junto a él, así se sentían más brillantes y saldrían el día siguiente en los distintos medios de comunicación....

A fin de cuentas eso era lo más importante. Al terminar la sesión fotográfica,

Xavier de nuevo estaba solo, de nuevo parecía invisible.

Sus figuras nos observaban con sencilla

intensidad y allí en su interior estaba él.

jueves, 2 de diciembre de 2010

Recital de poesía " desde la periferia"

Posted by Picasa En la Biblioteca Publica de Valencia, en una parte del que en su día fue Hospital y facultad de medicina, hoy había un magnífico recital de poesía.
Al salir del precioso edificio,inundada por las voces de los poetas he envidiado no serlo, quedo con la necesidad y el deseo de algún día poder experimentar el don de la palabra sencilla,sutil , sensible....






En cuanto vi esta fotografía por el visor de la cámara,me trasladó a la pintura de Leonardo Da Vinvi.